Antecedentes
El objetivo de la Cumbre es alcanzar a 100 millones de las familias más pobres del mundo, especialmente las mujeres de esas familias, con crédito para trabajar por cuenta propia y otros servicios financieros y empresariales para el año 2005. En 1996 el Comité Organizador de la Cumbre adoptó la definición de “los más pobres” del Grupo Asesor de Política del Grupo Consultivo de Ayuda a la Población Más Pobre (CGAP). Para los fines de la Campaña de la Cumbre del Microcrédito, “los más pobres” son esas familias en países en desarrollo que se sitúan en la mitad inferior de la población que vive por debajo del umbral de pobreza de su país. En países industrializados, el objetivo de la Cumbre se concentra en llegar a las familias que están por debajo del umbral de pobreza de su país.
Al principio de la Campaña estaba claro que con el conocimiento actual del terreno sería muy difícil seguir el desarrollo hacia la realización del objetivo de la Cumbre. Cuando se pide a los agentes de microcrédito que notifiquen a cuántos clientes sirven, a menudo pueden dar el número total de clientes y el porcentaje de clientes que son mujeres. Sin embargo, la mayoría de agentes de microcrédito no pueden documentar cuántos de sus clientes, al recibir su primer préstamo, están entre “los más pobres” según la definición de la Cumbre. La mayoría de los agentes no tienen un método simple y de bajo costo para evaluar el nivel de pobreza de sus
clientes.
Por esta razón la Campaña de la Cumbre del Microcrédito lanzó el Grupo de Discusión sobre Mediciones de la Pobreza en octubre de 1997. El grupo de discusión está hecho para ayudar a agrupar las metodologías que los programas de microcrédito usan para identificar a los clientes que viven en la mitad inferior del umbral de pobreza de un país en desarrollo. Más de 680 personas se han unido al grupo de discusión. En las dos primeras rondas de la discusión, los participantes consideraron dos medidas de pobreza muy prometedoras y bien documentadas: el Índice de Vivienda de CASHPOR para la Asia rural y la Clasificación de Riqueza
Participativa.
Un llamamiento para más herramientas
Las herramientas presentadas aquí son sólo las primeras de lo que se espera serán muchas medidas incluídas en el “Conjunto de Herramientas para Medir la Pobreza”(PMTK) de la Cumbre. Mientras estas herramientas son extensamente difundidas, se espera que las instituciones compartirán otras herramientas que esten usando. La Cumbre entonces iniciará una discusión sobre las nuevas herramientas entre los miembros del Grupo de Discusión sobre Mediciones de la Pobreza. Las herramientas más prometedoras se presentarán al Comité Ejecutivo de la Campaña para su inclusión en el
PMTK.
La Secretaría de la Cumbre enviará al Grupo de Discusión sobre Mediciones de la Pobreza un nuevo grupo de medidas a principios de 1999, y ahora está buscando descripciones detalladas de otras herramientas para medir pobreza en uso. Las respuestas a las siguientes preguntas deberían ser presentadas con cualquier entrega:
1. ¿Cómo se aplica la herramienta? Necesitamos instrucciones detalladas, paso por paso, copias de cualquier formulario o cuestionario que se use y una lista de materiales físicos necesarios para aplicar la metodología.
2. ¿Cómo de bien funciona la herramienta? ¿Puede distinguir entre familias pobres y no pobres? ¿Puede distinguir entre familias muy pobres y pobres? Incluya cualquier evaluación o estudio hecho que compare la herramienta con otras metodologías o que documente la exactitud de la herramienta al distinguir los niveles de pobreza de los clientes
3. ¿Cuáles son los costos incurridos al usar esta herramienta? ¿Cuánto tiempo del personal se necesita? ¿Qué niveles de destreza el personal necesita para usar las herramientas efectivamente? ¿Cuántos recursos de la institución son necesarios para aplicar la herramienta?
Entregue las medidas de pobreza a Robert Gailey, Director de Investigaciones de la Cumbre del Microcrédito, al gailey@microcreditsummit.org o al fax 1 202 637 3566.
Resumen de la Clasificación de Riqueza Participativa, según la Small Enterprise Foundation¹
La Clasificación de Riqueza Participativa (PWR) es una modificatión de la técnica de la Evaluación Rural Participativa (PRA). Es una clasificación de riqueza subjetiva y muy local usada por miembros de una comunidad para averiguar qué miembros son los más necesitados. Estos generan su propio criterio para clasificar pobreza o riqueza; esto a menudo incluye factores que no son visibles ni fáciles de identificar por alguien de fuera de la comunidad. Al hacer participar a los miembros de la comunidad en el proceso, la gente analiza sus propias situaciones, a menudo dando una mayor propiedad a los programas que están establecidos para ayudar a los más pobres en la
comunidad.
La PWR empieza con un empleado que invita a los participantes de la comunidad a asistir a un levantamiento del mapa del pueblo. Las invitaciones deberían animar a las mujeres a asistir; también es importante asegurarse que al menos varias personas de diferentes zonas del pueblo asistan. El primer paso es dibujar un mapa de toda la zona que incluya los nombres de todas las familias en la comunidad. Segundo, el grupo escribe los nombres de cada familia por separado en una tarjeta. Entonces el empleado establece los diferentes grupos de referencia comprendidos por los participantes miembros de la comunidad (tres o cuatro grupos de cuatro a seis personas cada uno) y organiza un horario de citas para el día
siguiente.
Las reuniones con los grupos de referencia empiezan con el empleado facilitando una discusión general sobre pobreza y las caraterísticas de los muy pobres. Entonces se pide a los grupos que pongan las tarjetas con los nombres de las familias en varios montones divididos según el estatus de riqueza de la familia. Cada grupo es libre de hacer tantos montones como le parezca (con un mínimo de cuatro) siempre y cuando separen a la gente pobre de la menos pobre. Los empleados toman notas sobre las características diferenciales de cada montón discutido por el
grupo.
Al final del ejercicio de clasificación con los tres grupos de referencia, se calcula una puntuación para cada familia dependiendo en cómo la casa fue clasificada por cada grupo. Se suman los números que se dan a cada familia de los tres grupos de referencia. Las puntuaciones son identificadas como congruentes, incongruentes pero todavía utilizables o nada fiables. Las familias con puntuaciones que no son fiables necesitarán bien otro grupo de referencia para añadir puntos a su evaluación o una revisión de la puntuación usando otras metodologías de focalización, como por ejemplo un índice de vivienda, para una mayor aclaración. Una vez sumados los puntos y comparados con las anotaciones tomadas en las discusiones, se nombra un número de corte para el grupo del programa de focalización. Las familias que puntúan por debajo del número de corte son elegidos para recibir servicios de microcrédito.
Algunas de las ventajas de la PWR son:
- Respuestas de 3 a 4 grupos de referencia aseguran una mayor exactitud de los datos y superan la manipulación y la falta de conocimiento por un grupo específico.
- Los bienes específicos de las familias no son discutidos públicamente, disminuyendo la vergüenza de algunos y el encubrimiento de información por
otros.
- Los empleados, al ser de fuera de la comunidad, ganan un mayor entendimiento de la comunidad; mientras los miembros de ésta, al ser del pueblo, definen su propio criterio y métodos para analizar la pobreza. Además, la mayoría del trabajo está hecho por los miembros de la comunidad, lo cual permite a los empleados facilitar y tomar
notas.
- La información detallada sobre la zona se genera durante todo el proceso. Esto ofrece buenos datos para determinar el punto de corte para identificar quién es suficientemente pobre para unirse al programa. Esta información también se puede usar para el diseño de un producto o para medir
impacto.
Una posible desventaja de la PWR es que los empleados en el terreno tienen una responsibilidad significante para facilitar el proceso de forma efectiva. Aunque la colección de respuestas de tres grupos diferentes de referencia asegura que los problemas sean detectados con facilidad, una pobre gestión puede llevar rápidamente a unos resultados incongruentes que deben ser abandonados, así malgastando
recursos.
Un método para superar y prevenir esta posible desventaja es poner énfasis en la capacitación de los empleados sobre estos métodos y continuar controlando su
rendimiento.
Para mas información: El “Participatory Wealth Ranking Operational Manual” de la Small Enterprise Foundation (solamente disponible en inglés) se puede pedir a través de la Secretaría de la Cumbre del Microcrédito por US$10. Véase el formulario de Publicaciones de la Campaña de la Cumbre del Microcrédito en la página 15 para información sobre métodos de
pago.
Resumen del Índice de Vivienda de CASHPOR, según CASHPOR Inc²
El Índice de Vivienda de CASHPOR (CHI) es una metodología externa y de observación que ofrece una forma rentable de indentificar a las personas muy pobres en la mayoría de condiciones por toda la Asia rural. Es una adaptación de la propuesta de Grameen para focalizar la
pobreza.
Las instituciones que son miembros de la red de CASHPOR han encontrado que esta herramienta les permite identificar con rapidez y con un 80 por ciento de exactitud a las familias muy pobres en una zona dada. El CHI impone mirar a los siete rasgos más importantes de una casa: tamaño, número de pisos, condición estructural, materiales usados para construir las paredes y el techo, suministro y la posesión de vehículos. Estos criterios se adaptan según las situaciones locales. Cada componente recibe puntuaciones. Se marca una puntuación de corte (que sea localmente relevante) para que las familias cuyas casas puntúen por encima de cierto número no sean elegibles para participar en el programa de crédito, mientras que las familias que puntúan por debajo de cierto número de puntos cumplen los requisitos para ser considerados, normalmente usando una prueba administrada por los empleados. Se establece un proceso de apelación para aquellas familias que afirman ser muy pobres pero cuyas casas sacaron una puntuación demasiado alta para ser consideradas para el programa. El CHI no funciona bien en los pueblos con viviendas suministradas por el gobierno; en estos casos la evaluación se puede sustituir por una especie de forma participatoria de clasificación de
riqueza.
El primer paso para llevar a cabo el CHI es hablar con oficiales locales informados (en los departamentos de agricultura, salud, educación o bienestar) para localizar en qué zona geográfica está el mayor número de familias pobres. Segundo, un miembro del personal del programa hace un mapa del camino de las zonas sugeridas. Esto ofrece una lista de barrios con las familias que parecen ser las más elegibles. Una vez se localizan los barrios, se lleva a cabo una aplicación más intensiva del CHI en estas zonas para que cada casa se dibuje en el mapa y los que cumplen los requisitos son claramente
marcados.
Cada familia elegible, basándonos en los resultados del CHI, recibe un prueba del patrimonio neto llevado a cabo por un empleado. El patrimonio neto (riqueza) se calcula sustrayendo el valor de las deudas de la familia del valor de los principales bienes de ésta. Como sólo se da una prueba de patrimonio neto a las familias que cumplen los estrictos criterios del CHI , una prueba de Means (la cual determina los ingresos y los bienes de la familia) no es
necesario.
La prueba del patrimonio neto ofrece una comprobación de calidad de los resultados del CHI y ayuda a obtener información de posibles clientes. Una vez todas las familias elegibles han completado el proceso, se les informa de si son provisionalmente elegibles para unirse al programa. En zonas donde se cree que los que no són muy pobres pueden lograr aprovecharse del programa, un miembro principal del personal entrevista a un muestreo de familias que han sido seleccionadas para asegurar que se llegue al grupo
beneficiario.
Cuando es necesario, una familia puede apelar a su falta de elegibilidad. En este caso, empleados principales llevan a cabo una entrervista para determinar si la familia está entre la población deseada, a pesar de la evidencia externa de lo contrario. La opción de apelación asegura que no se impida la participación en los programas de algunas de los pobres escondidos .
Ventajas del CHI :
- Hay capacidad de distinguir entre las familias pobres y las muy pobres.
- Se invierte un bajo costo al eliminar muchas familias de la elegibilidad. La mayor parte de los costos y esfuerzos se concentran en encontrar las familias sumamente
pobres.
- Los criterios usados para calificar las casas pueden ser localmente adaptados manteniendo al mismo tiempo manteniendo la objetividad debido a que éstos son ejecutados por empleados capacitados del
programa.
- Los empleados pueden ser capacitados fácilmente para hacer evaluaciones.
- Entrevistas de seguimiento ayudan a prevenir corrupción y aseguran datos más
fidedignos.
- La opción de apelación ofrece un método para poder alcanzar a la mayoría de los más pobres
escondidos.
Desventajas del CHI:
- Pierde algo de su habilidad de distinguir entre los pobres y los muy pobres cuando se aplica en zonas de pocas precipitaciones, zonas donde hay programas de viviendas del gobierno u otras zonas donde hay uniformidad en las estructuras de las
casas.
- Los posible clientes pueden engañar en la prueba del patrimonio neto dando información
falsa.
Un método para superar estas posibles desventajas del CHI:
- Es importante controlar constantemente los procedimientos para poder encontrar cualquier mala ejecución o personal poco dedicado que permite que los no pobres sean
elegibles.